Obra del semiólogo italiano Umberto Eco.

A finales de la edad media la filosofía escolástica había triunfado sobre aquellas ideologías paganas llegadas principalmente del mundo musulmán. Santo Tomás de Aquino se había consolidado como una de las grandes mentes, y posteriormente sería reconocido como doctor de la Iglesia. No obstante, en el ambiente se sentía ese enrarecimiento que sólo vaticina luchas encarnizadas de poder entre las diferentes congregaciones de la Iglesia. La iglesia se reservaba para si misma la capacidad discernidora sobre que conocimiento prohibir o que conocimiento permitir al vulgo. Es así como los grandes monasterios se convierten en fuertes centros de conocimiento, nuevas bibliotecas de Alejandría, resguardando todo tipo de saber en sus entrañas, donde sólo Dios y algunos monjes privilegiados podrían acceder.

Una abadía al norte de Italia, se estremece ante la muerte por demás misteriosa de un monje. La causa, el demonio mismo. El abad invita a un monje franciscano llamado Guillermo de Baskerville a que inspeccione la escena del crimen, y conjeture alguna posible explicación del deceso. Al pasar los días nuevas muertes cunden en la abadía, ya mostrando patrones, todas parecen inspiradas en los tormentos relatados en el último libro de la Biblia, el Apocalipsis. Fray Guillermo, hombre de excepcional inteligencia y agudos sentidos comienza a formular una hipótesis sobre todas las muertes. Esta hipótesis lo lleva directamente al edificio mejor resguardado de la abadía, la biblioteca. En ella se encuentran secretos que Fray Guillermo nunca sospecharía. El primero, la biblioteca por si misma es un laberinto.

Paralelamente a los crímenes, la abadía es sede del encuentro entre la comitiva papal, y un grupo de monjes seguidores de San Francisco de Asís, donde se debatirá la legitimidad de la pobreza de Jesús la cual inspira a la orden mendicante de los Franciscanos. Al final la hoguera hará su aparición. ¡Penitenciagite!

Humberto Eco les agrega a los personajes algunas frases en latín, que permiten al lector contextualizarse y adentrarse terriblemente en la trama de la historia.

Uno de los dos mejores libros que he leído.

Luis Carlos.