Por fín me di tiempo y aproveché el periodo vacacional de fin de año para terminar de leer Moby Dick, obra de Herman Melville, de la cual había escuchado comentarios bastante interesantes y que me motivaron a leerla.

Llamadme Ismael. Así comienza la obra en la que él, Ismael, se encarga de relatar sus vivencias a bordo del Pequod, el ballenero liderado por el capitán Acab (o Ahab), quien dirige a su tripulación a la caza de la gran ballena blanca llamada Moby Dick.

Hace tiempo atrás, el capitán Acab perdió una de sus piernas durante una lucha violenta que sostuvo con la misma Moby Dick. Su odio lo lleva a una vendetta y es por esta razón que reune a una buena tripulación que le ayudará a acabar a la ballena y así saciar su deseo de venganza: Starbuck, Stubb y Flask los oficiales y Queequeg, Tashtego, Daggoo y Fedallah los arponeros.

Todos ellos viven grandiosas aventuras a bordo del Pequod, las que los preparan para la batalla final, aquella soñada por Acab, contra Moby Dick. Esto no sin antes darnos a conocer las costumbres de aquellos días en los balleneros, varias anecdotas de los personajes, incluyendo a Moby Dick, e información histórica en general.

Melville describe con lujo de detalle todas las actividades acontecidas en el Pequod, debido a que en su juventud fue marinero. De hecho, se dice que varias de sus obras están basadas en sus multiples viajes realizados.

El autor utiliza un lenguaje demasiado técnico para mi escaso vocabulario marítimo, lo que me olbigó a consultar en repetidas ocasiones el diccionario. Ahora ni cómo confundir la popa con la proa, babor con estribor y mucho menos sotavento con barlovento.

En nuestros días, Herman Melville es considerado unos de los escritores más importantes de la literatura estadounidense, aunque en su tiempo no tuvo tanto éxito, y Moby Dick una obra de las más representativas de la misma.


Moby Dick, 1851
Herman Melville (1819 - 1891, escritor estadounidense)